El SaaS modular que las pymes arman a su medida. Una identidad construida, literalmente, por piezas: cada módulo del producto tiene su propio color, su propio carácter y un lugar exacto dentro de un mismo sistema.
Bloq es una plataforma de gestión para pequeñas y medianas empresas que sustituye el amontonamiento de herramientas sueltas —CRM, facturación, inventario, soporte— por un único sistema modular: cada pyme activa solo los bloques que necesita y paga solo por ellos.
El proyecto traduce una tendencia de fondo del software empresarial —el paso de las suites cerradas a las plataformas composables— en un producto simple de entender para quien no tiene un departamento de IT. Existe espacio para una marca que no compita por ser "la más completa", sino por ser la más honesta: vender exactamente lo que el cliente necesita, ni una herramienta más.
El software empresarial se mueve hacia piezas que se combinan, no hacia suites cerradas.
Las pymes pagan de más por herramientas que solo usan a medias.
Automatización dentro de cada módulo, sin venderla como "proyecto de IA" aparte.
Negocios pequeños que necesitan herramientas profesionales sin la complejidad de un ERP.
Dar a cualquier pyme el mismo nivel de organización que tiene una gran empresa, sin obligarla a pagar ni a aprender más de lo que necesita.
Ser la capa de gestión por defecto de la pequeña empresa hispanohablante: el sitio donde se arma el negocio, pieza a pieza, a medida que crece.
Los mismos cuatro acentos que después identifican a los módulos del producto ya nacen aquí, ligados a un valor de marca.
Sin jerga técnica. Si hay que explicarlo dos veces, está mal diseñado.
El negocio cambia y Bloq cambia con él, sin fricción ni migraciones.
Software hecho para quien no tiene tiempo de aprender software.
Todos dentro de la pequeña empresa hispanohablante, con distinta urgencia y distinta relación con la tecnología.
Dueña de una tienda con 3 empleados
Lleva el inventario en una libreta y las facturas en un Excel que le hizo su cuñado. No tiene tiempo ni ganas de "aprender un programa": necesita algo que funcione desde el primer día, sin curso previo.
Autónomo, estudio de diseño
Solo necesita facturación y un CRM ligero para no perder el hilo de sus clientes. Es sensible al precio: no quiere pagar por un ERP completo para usar el 10%.
Gerente de una pyme de 15 personas
Ya usa 4 herramientas distintas y está harta de que no se hablen entre ellas. Busca consolidar sin migrar todo de golpe: quiere ir sumando módulos según los vaya necesitando.
El Artesano, con un toque del Sabio.
Construye con las manos, pieza a pieza, con orgullo por el trabajo bien hecho y sin adornos innecesarios. Explica las cosas con claridad, sin tecnicismos que intimiden.
No es una marca corporativa fría tipo "solución enterprise". No es infantil ni excesivamente lúdica. No vende con urgencia ni con miedo: vende con sentido común.
Literal: el producto se arma por bloques / módulos.
Corto, fácil de pronunciar en español, y el propio nombre explica el concepto de producto sin necesitar tagline.
Sugiere la conexión entre módulos y datos.
Más abstracto: no comunica por sí solo la idea de "armar" el negocio pieza a pieza.
Metáfora textil: piezas que se tejen en una estructura.
Bonito conceptualmente, pero menos directo para software; podía confundirse con un editor de contenido.
El nombre funciona como sistema: cada letra —cada "bloque" del logotipo— puede representarse como una pieza física, lo que da a la identidad un recurso gráfico propio y reconocible en cualquier aplicación, desde el favicon hasta un rollup de feria.
Para las pequeñas empresas que gestionan su día a día con herramientas sueltas, Bloq es la plataforma de gestión modular que permite activar solo lo que se necesita —facturación, CRM, inventario o soporte— y pagar solo por ello. A diferencia de los ERP tradicionales, Bloq no vende una suite cerrada: vende piezas que se combinan a medida que el negocio crece.
Frases cortas. Verbos de acción. Cero buzzwords.
El logotipo está inspirado en un bloc de notas: se lee como un conjunto de módulos independientes que encajan en una misma estructura, igual que la marca.
Un color por módulo
Ámbar — energía, dinero en movimiento.
Violeta — relación, cercanía con el cliente.
Verde — control, stock, orden.
Coral — atención humana, calidez.
Color base de marca
Colores de módulo (acento)
Poppins: geometría amable y formas redondeadas, coherentes con una marca cercana y sin fricción, sin perder legibilidad técnica para una interfaz de datos.
Poppins Bold — titulares, nombre de marca, cifras
Aa Bb Cc 123
Poppins SemiBold — subtítulos, módulos, CTAs
Aa Bb Cc 123
Poppins Light / Regular — cuerpo de texto, interfaz
Aa Bb Cc 123
Del sitio público al panel de control: las mismas cuatro piezas de color recorren toda la marca, cambiando de soporte pero no de lógica.
Cierre de naming, misión/valores y territorio de marca.
Logotipo, sistema de color modular, tipografía y aplicaciones estáticas.
Interfaz de dashboard y módulos, estados de la app, iconografía.
Landing, redes, pitch deck y mockups finales para portfolio.